02 Feb LA PARADOJA DE LA ESCUELA RESPETUOSA: MÁS EXPRESIÓN AL PRINCIPIO, MÁS AUTORREGULACIÓN DESPUÉS
Quien se acerca por primera vez a una escuela respetuosa suele sorprenderse por algo muy concreto: hay más expresión. Más movimiento, más emoción a flor de piel, más conflictos visibles… y a veces incluso más “tormenta” que en entornos donde todo está más controlado. Y entonces aparece la duda: “¿Esto funciona?”. La paradoja es que, en muchos casos, ese aumento inicial de expresión es precisamente una buena señal. No porque “todo valga”, sino porque el niño percibe que está en un lugar donde puede mostrarse tal como es… y donde aprenderá,...
